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Piel grasa: cuidados básicos del día a día

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Índice

¿Cómo debes cuidar una piel grasa a diario?

Muchas personas tienen este tipo de piel y lo saben, por eso, cuidan siempre los productos que usan y evitan los que más les perjudican, Pero, en ocasiones no sabemos muy bien qué usar o ni siquiera tienes claro si la piel es grasa, mixta o incluso está deshidratada.

Lo ideal es que te hagan un diagnóstico profesional para que sepas bien cuál es tu tipo de piel.

Si solamente ves brillos, poros dilatados y tendencia a que salgan granitos, recuerda que, en realidad, tienes mucha suerte porque la piel grasa es la más fuerte y la que mejor envejece.

Ahora lo que hay que tratar son esas incómodas imperfecciones y, a la larga, que la flacidez no se convierta en un problema.

Las pieles más jóvenes tienen brillo, el poro abierto y dilatado.

Al tacto observamos que el nivel epidérmico es mayor.  Además, estas pieles se  ensucian con más facilidad y suelen aparecer granitos, comedones, espinillas…

Porque también se infectan fácilmente.

Con el paso de los años apenas hay arrugas, pero las que hay son más profundas.

Aparece el surco nasogeniano (de la nariz a la boca), las patas de gallo y las líneas de expresión en la frente. Mientras en el resto del rostro, al haber más grasa, son menos visibles.

Mejorar el aspecto de la piel grasa

Ya sea por causas genéticas, estrés o un brote puntual, como el ahora conocido como mascné (por el uso de la mascarilla), la piel grasa requiere cuidados específicos.

 ¿Qué puedes hacer para mejorar su aspecto?

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que el ciclo hormonal va ligado a la producción de sebo.

Además, el estrés contribuye de forma favorable a los brotes de acné. Las glándulas sebáceas que están en las capas más profundas de la piel se descontrolan y provocan la llamada piel grasa.

Si no cuentas con una buena rutina de limpieza facial, no utilizas los productos adecuados o incluso, si no llevas una alimentación saludable tu piel va a notarlo.

A continuación, vamos a mostrarte algunos consejos para cuidar la piel grasa.

1- Limpia tu piel con cuidado

La higiene facial es el paso fundamental, pero debes hacerlo con cuidado y de forma delicada.

De lo contrario, puedes tener el efecto contrario y que las glándulas sebáceas aumenten su producción de sebo.

Tienes que evitar limpiadores agresivos.

Y olvídate de los tensioactivos y, en general, huye de los jabones que hagan mucha espuma.

2- La importancia del horario

Como entoda rutina, como la alimentación, el trabajo o el deporte, el horario es fundamental para relajarte y lucir una piel radiante.

La primera regla es retirar siempre el maquillaje y la suciedad por la noche.

En este momento, nuestra piel se regenera y se repara, pero si encuentra obstáculos como restos de maquillaje, este proceso se para de inmediato provocando una obstrucción en los poros de tu piel.

Por la mañana, también debes lavarte la cara para prepararla para la jornada. 

Te recomendamos el Phytoactive Combination de Barbor, que además de limpiar en profundidad alisará tu piel.

Otra opción interesante es utilizar el Cleansing Gel 2 en , que limpia y tonifica el rostro.

3- Utiliza productos adecuados

Es un error bastante frecuente querer utilizar productos que ‘resequen’ la piel para compensar el exceso de sebo.

Mucho cuidado con esto.

Recuerda que debes huir de los productos agresivos que eliminan por completo la capa hidrolipídica de la piel, un hecho que generaría un efecto rebote. De esta forma, tu piel va a producir más grasa para compensar esta pérdida.

Si todavía no estas convencida piensa que, al eliminar esta protección natural, tu piel se verá apagada y sin vida por la deshidratación.

Aunque parezca mentira las pieles grasas tienden a la deshidratación.

Una piel seca si esta deshidratada puede parecer grasa porque cuando una la piel no tiene agua, la glándula sebácea se activa para producir grasa.

Utiliza productos que aporten agua pero no lípidos. 

Cuando una piel grasa está bien hidratada, aunque tenga el poro abierto o un poco de brillo, se puede controlar. Cuando hay brillo excesivo, te recomendamos el uso del uribiol y otros sueros.

Aquí puedes ver si te conviene más el agua micelar, el tónico o la leche limpiadora.

4- Hazte un exfoliación suave

Como ya hemos apuntado, limpiar la piel en exceso es contraproducente. Por tanto, no realices una exfoliación muy agresiva a la hora de eliminar células muertas.

Una buena opción es recurrir a la clásica leche limpiadora, puesto que el sebo de las pieles grasas, por su composición suele oxidarse rápido y estas leches actuarían de sustituto y reduce su viscosidad.

Para retirarla, bastará con un algodón o gasa suave siempre evitando frotar con mucha intensidad.

5- Di sí a una buena hidratación

No hidratar la piel correctamente es otro de los errores más comunes a la hora de cuidar la piel grasa.

¿Sabes que puedes utilizar aceites faciales? Sí, increíble pero cierto.

Fíjate sobre todo en que tengan una base acuosa para no aportar grasa de más a tu rostro.

Principios activos o ingredientes como el aceite de salvia, el aloe vera, la manzanilla o la bardana han mostrado su eficacia.

Además, no pierdas de vista al óxido de zinc o el ácido aceláico para problemas más puntuales, que absorben la grasa y eliminan las bacterias.

Hay que proteger también la piel grasa del sol, como cualquier tipo de piel. Como siempre, debes tener cuidado y escoger productos que no sean comedogénicos, para que no produzcan grasa y no obstruyan el poro para evitar que la piel se ensucie.

Si quieres dar un toque especial a tu rostro tienes que probar esta base matificante de Barbor. 

6- Tratamientos de cabina

Las pieles grasas son pieles complicadas, pero si se cuidan pueden ser muy bonitas.

Los tratamientos profesionales comienzan con una buena hidratación de la piel para calmarla.

Suelen ser pieles jóvenes que han abusado de los jabones y productos secantes por lo que hay que evitar el efecto rebote.

La piel es un órgano vivo e inteligente que, cuando nota la sequedad, se pone en marcha para segregar más grasa. De ahí la importancia de la hidratación.  

Posteriormente, hay que regular la grasa y controlar el acné. Si la piel es más madura hay que tratar el grosor de la piel. Para ello, estimularemos la producción de colágeno y elastina.

A este tipo de pieles les van muy bien los tratamientos con ácidos, el fotoreuvenecimiento y después trabajar la tonificación con el Prothermic, la radiofrecuencia para cerrar el poro, rebajar el grosor y alisar las señales del acné.

En ocasiones, si has tomado el sol sin protección puedes tener manchas, que también trataremos en cabina con aparatología adecuada para no dañara la piel.

Como hemos visto hay múltiples opciones para transformar tu piel grasa, que tiende a ser opaca, en reluciente.

Si no sabes cuál es el tratamiento más indicado para ti, no te preocupes, en el Centro de Estética Esperanza te realizaremos un diagnóstico personalizado para que luzcas radiante o te podemos asesorar para elegir tu cosmética de forma online.

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